Lenguas nahuas

LENGUAS NAHUAS

Mexikano tlahtol, meʃikatl, meʃkatl, masewaltlahtol, nawatl, nawat, meʃica, o en la República de El Salvador, el pipil, son algunos de los nombres utilizados por los hablantes para la lengua que la tradición histórica y gramatical ha llamado mexicana, náhuatl o lenguas nahuatlanas. De acuerdo con el INEGI, en el 2015 se contaron 1,725,620 hablantes de 5 años o más, distribuidos en más de 17 estados del territorio nacional (Conteo intercensal 2015).

Estudios de dialectología y lingüística histórica han agrupado en cuatro grandes conjuntos la treintena de variantes actuales. El náhuatl occidental, hablado en un número reducido de localidades de Durango, Nayarit, Jalisco, Colima, Michoacán y Guerrero. Los

emplazamientos más norteños se encuentran en lo que pudo haber sido la cuna de los pueblos nahuahablantes, por haber compartido esa amplia zona geográfica con tepehuanos del sur, coras y huicholes cuyas lenguas también son de la familia yutoazteca sureña. Ya en el este del territorio nacional se ubica el náhuatl de la Huasteca, al sureste de San Luis Potosí y en la franja fronteriza de Hidalgo, Veracruz y Norte de Puebla. Moviéndose al sur por la Sierra Madre Oriental se bifurcan los otros dos conjuntos dialectales. El náhuatl oriental se habla al noreste de la sierra poblana, centro de Veracruz, norte de Oaxaca, en el istmo y en un puñado de poblaciones en Tabasco. Este último conjunto con una fuerte variación interna. El náhuatl central, se encuentra desde el oeste de la sierra poblana, hasta el centro de Puebla, pasando por Tlaxcala, el oriente del Estado de México, Morelos y en lo que fuera el centro de concentración y difusión de la variante más estudiada desde el siglo XVI, en la Ciudad de México. Con un alto riesgo de desaparición se habla en las alcaldías del sur, a las que se pueden sumar las del oriente, donde se reúnen los migrantes que emplean otras formas del náhuatl.

Sistemas fonológicos, empleo de recursos morfosintácticos y léxico diferenciados, junto con los cambios debidos al contacto con otras lenguas mesoamericanas y la implantación del español, no alcanzan a desdibujar las características que revelan la antigua unidad de esta familia lingüística. El náhuatl es ejempo de lengua polisintética por la morfología aglutinante de las palabras nominal y verbal, así como por sus posibilidades composicionales y derivativas. La alineación sintáctica es nominativo-acusativa con marcación de argumentos en el núcleo predicativo a través de índices de Sujeto en Nombres y Verbos, de Objeto primario en Verbos transitivos, y con prefijos posesivos en Nombres que indican Poseedor, Locación o referencia anafórica. La coincidencia de la forma palabra con la función predicativa le ha valido ser considerada una lengua omnipredicativa y no configuracional, aunque este último rasgo se encuentra todavía en debate.

En los primeros siglos del Virreinato de la Nueva España se promovió la formación de una norma escrita con la elaboración de artes, diccionarios y doctrinas cristianas, pero estaban dirigidas a aprendices del náhuatl y no a hablantes nativos (Molina 1571 y Carochi 1645). Del siglo XX a nuestros días, prevalecen los estudios académicos sobre el náhuatl al enfocarse en el estudio de la diferenciación dialectal y la descripción pormenorizada de aspectos selectos de la estructura de la lengua (Canger, Dakin, Lastra, Valiñas, entre muchos otros). Pero no es sino hasta el año de 2016 que nahuahablantes de la huasteca veracruzana escriben el primer diccionario monolingüe, una propuesta con la que se inicia, quizás, una nueva etapa en la escritura de la lengua. Aunque se ha ampliado la presencia de variantes del náhuatl en las redes sociales, todavía hay muchos espacios de comunicación por los que deberán luchar los nahuahablantes.

Un ejemplo de un dicho habitual en localidades del municipio de Santa María Teopoxco, al norte de Oaxaca, es una advertencia que incentiva el quehacer diligente:

Para apreciar la lengua en uso, se puede ver una receta de la serie Ma titlakwakan eyohtámale ‘Comamos tamal de frijol molido’ en

Tla wel titlatsiwi, tiknamikis in koatl.
(Yeh mitskixtilis, asta tikittas mohwi)
Si tienes mucha flojera, te vas a encontrar la serpiente.
(Ella te quita la flojera y hasta vas a ver tu camino)

Bibliografía mínima

Canger, Una, 1980. Five studies inspired by Nahuatl verbs in –oa. Copenhague: The Linguistic Circle of Copenhagagen.

Canger, Una y Karen Dakin, 1985. “An inconspicuous basic split in Nahuatl”, International Journal of American Linguistics, 54, pp. 28-72.

Carochi, Horacio, 1983 [1645]. Arte de la lengua mexicana. Con la declaración de los adverbios della. Estudio introductorio, Miguel León-Portilla, ed. facsimilar. México: UNAM.

Dakin, Karen, 2001. “Estudios sobre el náhuatl”, en José Luis Moctezuma Zamarrón y Jane H. Hill (editores), Avances y balances de lenguas yutoaztecas. México: INAH, pp. 21-82.

Lastra de Suárez, Yolanda, 1986. Las áreas dialectales del náhuatl moderno. México: UNAM. Molina, Fray Alonso de, 1970 [1571]. Vocabulario en lengua castellana y mexicana y mexicana y

castellana, México: Porrúa.
Varios autores, 2016. Tlahtolxitlauhcayotl. Chicontepec, Veracruz. Varsovia: Instituto de docencia

e investigación etnológica de Zacatecas, A.C. / Universidad de Varsovia.

Valiñas C., Leopoldo, 2017. “La negación en el náhuatl del centro de Guerrero”. Cuadernos de Lingüística de El Colegio de México, [S.l.], v.4, n.1, pp.49-101. Disponible en: < https://cuadernoslinguistica.colmex.mx/index.php/cl/article/view/53> Fecha de acceso: 16 mayo 2019.

María del Carmen Herrera M. Dirección de Lingüística INAH