Purépecha

purépecha

Los hablantes nombran a su lengua p’urhepecha op’orhepecha. Las últimas generaciones han ido otorgando un sentido peyorativo al nombre tarasco, el primero de los documentados en el siglo XVI. Se trata de una lengua aislada. De acuerdo con el INEGI, en 2015 había 141,177 hablantes (73,974 mujeres y 67,203 hombres). Los asentamientos histórico-tradicionales del purépecha se concentran en el centro-occidente de Michoacán.

Municipios de Michoacán en los que se habla purépecha y comunidades representativas (según Ethnologue); elaboró Leopoldo Valiñas C. (digitalizado por Estefanía Sánchez Zúñiga).

La lengua es nominativo-acusativa. Predominan los órdenes SOV/ SVO. Es aglutinante y polisintética. Es sufijante, presenta en la base verbal duplicación y alternancia vocálica. Es verbalizadora, con abundantes deverbativos y un productivo proceso verbalizador. Es de doble marcación, en el núcleo, con sufijos verbales de objeto (exeni “verlo” >exeani “verlos -3pl-”); en el dependiente, con las marcas de caso (nominativo: José-Ø “José”; objetivo: José-ni “a J.”; genitivo: José-eri “de J.”; locativoJosé-erik’umanchikwa-rhu “en la casa de J.”, instrumentalJosé-mpu “por J.”; comitativo: José-nkoni “con J.”; los dos últimos también aparecen como posposiciones: jimpo “por”, jinkoni “con”). Posee un extenso paradigma de morfemas espacio-locativos, de uso obligatorio para varios verbos (atsï-nti-ni “tener comezón en la oreja”; atsï-ntu-ni “tener comezón en el pie”). Emplea tres clasificadores numerales relativos a la forma del elemento contado. Establece diferencias si el participante es animado/ inanimado, definido/ indefinido, individuado/ no-individuado. La flexión verbal comprende diez contrastes de tiempo-aspecto en el modo indicativo, además de formas propias para los modos infinitivo, imperativo-vetativo, interrogativo y subjuntivo.

Entre los principales estudios realizados, pueden citarse:

Capistrán Garza Bert, 2010. Expresión de argumentos, funciones gramaticales y transitividad en p’orhépecha.

Chamoreau, 2009: Hablemos purépecha. Wanteejucharianapu.

Foster, 1969: The Tarascan language.

Friedrich, 1984: “Tarascan: From Meaning to Sound”.

Gilberti, s. XVI: Arte de la lengua de Michuacán.

Hernández Dimas & Nava López: Jánhaskapanijucharianapujimpo (pequeña gramática escrita en purépecha).

Monzón, 1998: Los morfemas de espacio de la lengua p’urhépecha; morfosintaxis y significado.

Nava López, 2004: La voz media en p’urhepecha. Un estudio de formas y significados.

Velásquez Gallardo, 1978: Diccionario de la lengua phorhépecha.

Villavicencio, 2006: P’orhepechakasosïrátahenkwa: desarrollo del sistema de casos del purépecha.

El purépecha es uno de los pocos pueblos indígenas mexicanos que cuenta con una tradición de cantos en su lengua (“pirekuas”). En la actualidad, además de continuar la composición en los géneros musicales tradicionales, son y abajeño, también es abundante la elaboración de cantos en otros géneros. Fragmento de Male Rosita (Señorita Rosita), pirekua de Juan Victoriano:

Ékari t’u mítepirinka, Rosita

na emanki p’ikwarherajka jucheti mintsita;

ísï p’ikwarherasïnti, jucheti male: ¡apasionado!

Pero, ¡ay, qué caray!

Ka xáni énkakeni tsípekwa jinkuni wékaamka ji t’únkeni ya

Peru nóchkari t’u ísï wékaski, Rosa.

Si tú supieras, Rosita

Cómo se siente mi corazón;

así se siente, mi querida; ¡apasionado!

Pero, ¡ay, qué caray!

Tanto que te quería, con gusto, yo a ti.

Pero no lo quisiste así, Rosa.

Charapan. Foto de Carlos García Mora y Catalina Rodríguez Lazcano (1973-1974).

E. Fernando Nava L.